ALFREDO PALMERO
Alfredo Palmero,
conocido popularmente como el "Maestro Palmero" nació en Almodóvar del Campo
en 1901. Su formación se inició en Madrid con su ingreso en la Escuela Superior de
Bellas Artes donde tuvo por profesores a Romero de Torres y Sorolla y por compañeros a
Joaquín Valverde y Gregorio Prieto.
Viajó con una
pensión Provincial a París en 1923 y posteriormente, en 1927, a Alemania e Italia. En
1930 presentó un cuadro "La muerte de Nuestro Señor Don Quijote de la Mancha"
a la Exposición Nacional, y a partir de los años treinta trabajó como profesor de
Instituto en Ciudad Real, Toledo, Murcia y Sabadell.
Si antes de la guerra
había decidido no volver a concurrir a las Exposiciones Nacionales después de no haber
obtenido medalla en la de 1930, a partir de 1939 y tras una
exposición en 1943 en Barcelona, se dio cuenta que debía cambiar de estilo y renunciar a
los grandes formatos ya que la clientela a la que dirigía su obra demandaba cuadros más
reducidos, y de otra temática.
A partir de este
fracaso económico del 43 cambió de estilo y pasó de los "grandes temas" a
pintar tipos y lugares de la "Belle-Epoque" que en esos momentos de penuria
española de todo tipo debían encantar a la burguesía, su principal consumidora desde
entonces. Una exposición en Bruselas aprovechando la boda del rey Balduino, le hizo
cosechar un absoluto éxito económico que no le abandonará hasta sus últimos días.
Uno de los grandes
aciertos de este gran pintor, notario de una época, ha sido el de perpetuar en sus
lienzos el ambiente y esplendor de los cafés, tanto los de Madrid, como París, Viena o
Barcelona.
En realidad su pintura
sería coherente con sus ideas y así produjo una gran cantidad de cuadros de un estilo
colorista y costumbrista con temas amables y no comprometidos.
EL "INSTITUTO PALMERO"
Se ubica en el edificio que fuera
vivienda del artista, antiguo caserón que había pertenecido a la Casa Real y donde
estuvo instalada la administración del Real Valle de Alcudia. Es una casa de dos plantas
con
un patio interior y otro que fue corral, hoy transformado en
jardín.
Es el típico ejemplo de un museo
privado familiar y, aunque reconocido por la Consejería de Educación y Cultura de la
Junta de Comunidades, no recibe ninguna subvención, por lo que la financiación es
llevada a cabo exclusivamente por los hijos, después de la muerte del pintor en 1991.
Fue fundado en los años setenta al
objeto de recoger parte de la obra del pintor, unos doscientos cuadros, u algunos ejemplos
de otros artistas contemporáneos. No está abierto al público de forma habitual y se
enseña mediante solicitud a la familia encargada de su mantenimiento.
[Arte y cultura. La provincia de Ciudad Real III] |